“Es que él es tu favorito…..”

Nace un nuevo hermanito y el mayor empieza a hacerse pipí de nuevo, desobedece todo el rato y se eternizan las pataletas. Los celos parecen haber transformado al dulce niño que esperaba con alegría el nacimiento del nuevo bebé, hasta que ha descubierto su nueva realidad:  “no soy el centro y no todo es mío”.

Esta reacción es normal y hasta natural en los niños pequeños. Poco a poco tendrán que empezar a descubrir las grandes ventajas de tener un hermano: un compañero de juegos, un cómplice en las travesuras, y un defensor ante los miedos de la noche.

Conforme el niño crece debe descubrir que tener un hermano es mucho más que eso…Pero, y ¿qué pasa si los celos no se superan? Lamentablemente hay muchos jóvenes que siguen acusando esos celos respecto a sus hermanos, quizá porque se sienten peores estudiantes, menos simpáticos… en fin, no tan perfectos. Habría que pensar si, en ocasiones, somos los padres los que de alguna forma alentamos esos celos sin darnos cuenta: “ mi hermano es el favorito”, piensan ellos. Sin duda esto no favorece la relación padre-hijo, pero sobre todo, no favorece un desarrollo positivo del hijo.

¿Cómo puedo evitar estos celos?

  • Aunque sintamos más empatía y afinidad por un hijo que por otro, tenemos que hacer el esfuerzo de quererlo como es. Un hijo desarrolla positivamente su autoestima al sentirse querido por quien es, no por cómo es.
  • Cada uno de los hijos necesita una dedicación individual. En grupo los hijos con más carácter pueden hacer sombra a los más tímidos. Si dedicamos a cada uno su espacio, podremos “tocar” su intimidad.
  • No hacer comparaciones negativas respecto a los otros hermanos. Esto no es una carrera….
  • Ensalzar las cosas buenas que tiene cada uno y corregir los defectos en privado.

Esta tarea no siempre es fácil, pero compensa. Ojalá consiguiéramos que cada hijo se sintiera querido como si fuera el único, aunque tenga varios hermanos.

¡No te pierdas nuestros post en el blog sobre orientación familiar! ¿Hijos adolescentes en casa? No te pierdas el post de Daniel Danta, especialista en asesoramiento en la adolescencia, sobre la Afectividad y Sexualidad del Adolescente.

Isabel Salcedo

Especialista en asesoramiento familiar

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